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Los problemas de las tardanzas y las perspectivas diferentes sobre las nuevas reglas.

1 day ago
4 min read

Un estudiante registra su llegada a la escuela después de la hora de entrada. Quienes llegan tarde deben registrarse oficialmente antes de ingresar al edificio.

Crédito de la foto: Brayden Howard


Brayden Howard, jefe de la sección de deportes de The Powderhorn

Translated by Amelia Bennett


El nuevo año escolar llegó con una gran cantidad de cambios y ajustes en las políticas de la escuela. Aunque casi todos los años hay uno o dos temas que se convierten en el foco de atención de la administración, este año se decidió abordar el complicado problema de las ausencias y las tardanzas. Una de las principales medidas fue restringir el acceso a los permisos de estacionamiento y la posibilidad de asistir a los bailes escolares cuando los estudiantes acumulan 15 ausencias injustificadas. Sin embargo, también hubo otros cambios importantes, especialmente la decisión de que cada tres tardanzas cuenten como una ausencia. Cuando la administración anunció estas nuevas medidas, las opiniones de los estudiantes estuvieron bastante divididas sobre si realmente eran necesarias.


"Creo que el principal problema está en el tema de las tardanzas, porque solo tienes, ¿qué?, ¿tres tardanzas antes de que cuenten como una ausencia? Y, si acumulas suficientes ausencias, te quitan el permiso de estacionamiento", comentó Carter Motten, vicepresidente del consejo de estudiantes de último año. "Yo mismo he llegado tarde a la escuela varias veces este año, y también he llegado tarde a algunas clases".


Por supuesto, un sistema como este no se implementaría si los profesores y administradores no consideraran que existe un problema que debe resolverse. Después de la gran cantidad de ausencias registradas el año pasado, muchos consideraron que lo mejor era tomar medidas contra las tardanzas desde ahora, antes de que el problema se agravara.


"Aunque sea un castigo, creo que es un buen incentivo para que los estudiantes asistan a clases, porque el estudiante promedio tuvo unas 20 ausencias el año pasado", explicó Kourtney Rabinowitz, profesora de Inglés. "Es muchísimo tiempo de clases perdido, sobre todo si consideramos que tenemos tantos días de nieve y clases virtuales. Además, sabemos que los días virtuales simplemente no son tan efectivos. Si faltas a muchas otras clases, como estudiante definitivamente vas a sentir las consecuencias".


Al comienzo del año escolar, hubo cierta confusión entre los profesores y los estudiantes porque la administración compartió involuntariamente dos documentos diferentes, lo que llevó a algunos docentes a dar información incorrecta. Uno de los cambios que se anunció inicialmente fue que cada tres tardanzas contarían como una ausencia y podrían provocar la pérdida de créditos en una materia.


"Seguimos manteniendo esa medida, pero es más bien un asunto interno de organización, relacionado con el seguimiento que hacemos cuando hablamos con los estudiantes sobre la pérdida de sus permisos de estacionamiento o la imposibilidad de comprar entradas para los bailes", explicó Scott Strickler, director de la escuela. "Es simplemente una forma de llevar el registro. No aparecerá en Infinite Campus. Es únicamente una medida que la administración utiliza para hacer un seguimiento de esos casos".


A pesar de los distintos aspectos que implica llevar un registro de las tardanzas y las ausencias, algunos estudiantes consideran que los castigos en sí no son la manera adecuada de abordar el problema. Cómo se asigna una suspensión dentro de la escuela (ISS) por cada tardanza que supere las 15, algunos estudiantes pueden acumular rápidamente varios días de suspensión.


"Creo que, cuando intentas restringir algo de esta manera, terminas creando más problemas. Poner a estos estudiantes en suspensión dentro de la escuela, en detención durante el almuerzo o aplicarles cualquier otro castigo no hará que piensen que deben asistir más a clases o que no deberían llegar tarde", dijo Motten. "Simplemente hará que se vean a sí mismos como los estudiantes problemáticos, y eso hará que se acostumbren a que los traten así, hasta el punto de que las verdaderas faltas de conducta dejen de importarles".


Por supuesto, en la práctica, la manera de registrar las tardanzas varía de un profesor a otro. Algunos casi nunca las reportan, mientras que otros marcan como tarde a un estudiante que apenas se retrasa. Esto ha llevado a algunos a pensar que la escuela necesita una definición más clara y uniforme de lo que significa llegar tarde, además de asegurarse de que todos los profesores la apliquen.


"Creo que debería ser una política para toda la escuela. Claro que yo tengo algunas excepciones. Por ejemplo, tengo mis propias reglas para ir al baño. Si entras, dejas tus cosas y me dices que vas al baño, no te marcó como tarde", explicó Rabinowitz. "Creo que deberíamos tener esa libertad. Pero, al mismo tiempo, nunca sabes cómo pueden cambiar las circunstancias de un día para otro. Puede que un día necesitemos empezar exactamente a la hora indicada, sin permisos para ir al baño. Es difícil aplicar una regla de manera uniforme con todas las particularidades del sistema de educación pública".


Mientras que muchos administradores se preocupan por los falsos negativos cuando se registra a un estudiante como presente aunque en realidad no esté, a los estudiantes les preocupa mucho más lo contrario: los falsos positivos, es decir, que se les registre como ausentes cuando sí estuvieron presentes.


"Hay una profesora que, hasta donde sé, muchas veces no registra la asistencia de Flex, o directamente nunca lo hace. Eso provoca que muchos estudiantes aparezcan como ausentes cuando en realidad no deberían", comentó Motten. "Además, en mi opinión, si no tienes clases en el primer o segundo bloque, no hay razón para ir a Flex a menos que te hayan solicitado específicamente que asistas. Creo que una mejor política sería permitir que los estudiantes que tengan unas diez ausencias puedan apelar y conversar sobre cuál sería un castigo apropiado para su situación".


Los estudiantes también podrían preguntarse de dónde surgió esta nueva política de asistencia. Algunos suponen que está relacionada con las decisiones del Consejo Estudiantil, ya que algunas de las consecuencias afectan la participación en sus eventos.


"El Consejo Estudiantil simplemente intenta apoyar las medidas que propone la administración y las decisiones que toma. Nosotros tratamos de darles voz a los estudiantes. Cuando nos presentan la decisión final que están considerando, obviamente nos piden nuestra opinión", explicó Keatyn Wuest, presidenta del Consejo Estudiantil. "Creo que sí tenemos una influencia importante. Nos reunimos con la administración cada pocas semanas y, por lo general, somos nosotros quienes ponemos los temas sobre la mesa. Poder plantearles asuntos y conocer su perspectiva es una influencia valiosa.”


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