Brindando Apoyo: Reportaje sobre Aaren Grant
- Chloe Greer

- 22 hours ago
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La Casa de la Hospitalidad, fotografiada desde una carretera que pasa por encima de la organización sin ánimo de lucro en un día gris de febrero. En la imagen se aprecian los paneles solares en el tejado, que se utilizan habitualmente para proporcionar energía sostenible a un edificio. Créditos de la foto: Chloe Greer
Chloe Greer, responsable de la sección de ensayos fotográficos.
Translated by Alex Gonzalez Silva
La comunidad de personas sin hogar las personas sin hogar anhelan constantemente ayuda y asistencia, pero la sociedad ha creado un estigma innegablemente negativo que les genera mala reputación. Es común que la gente no invierte tiempo, energía ni dinero en organizaciones que buscan ayudar, simplemente por el estereotipo de que la comunidad menos afortunada es "perezosa" o "desmotivada". Aaren Grant, coordinadora de extensión comunitaria de The Hospitality House, dedica su tiempo a romper con los estereotipos sociales sobre las personas sin hogar.
“Estamos intentando combatir el estigma de la falta de vivienda, porque creo que hay una interpretación errónea de lo que hacemos aquí y lo que queremos, en comparación con lo que la comunidad necesita”, dijo Grant. “Mi trabajo consiste en cerrar esa brecha, colaborando con mis colegas y también con parte de nuestro equipo administrativo, para que Hospitality House tenga buena reputación. Queremos demostrar que hacemos un trabajo realmente valioso y que no estamos dando limosna, sino brindando apoyo para que las personas salgan adelante”.
La falta de ayuda a las personas sin hogar debido al estigma social que las rodea es una razón común, aunque desgarradora, por la que muchas personas evitan brindar asistencia a los más necesitados. Además, en muchos casos, no es culpa suya.
“Alrededor del 30% de nuestra clientela tiene 55 años o más y se encuentra sin hogar por primera vez. Esto desmiente automáticamente el estigma de que ‘las personas sin hogar lo son repetidamente durante varios años porque no encuentran trabajo o son perezosas’”, dijo Grant. “Esto se debe a que, en esta región en particular, hay mucha gente que trabaja en la agricultura, la industria, la construcción o el cuidado de animales: trabajos pesados que requieren un cuerpo joven. Básicamente, hicieron todo lo que se espera de ellos en Estados Unidos: conseguir un trabajo, trabajar y pagar sus cuentas. Pero llega un punto en el que ya no pueden trabajar”.
Desde que comenzó su carrera en The Hospitality House, Grant se ha dedicado a proporcionar un entorno seguro y afectuoso para ayudar a sus clientes a recuperarse y prosperar en las situaciones en las que se encuentran.
“Empecé aquí en Hospitality House como asistente de recepción. Luego pasé a ser coordinador de alimentos locales”, dijo Grant. “Gestioné el programa de casilleros de Bethel para la escuela primaria de Bethel. Me encargo de los huertos y también realizo otras actividades sin fines de lucro, como trabajar con granjas y conseguir donaciones de alimentos locales”.
Ayudar a la comunidad del condado de Watauga a comprender la misión de la Casa de la Hospitalidad es fundamental para el éxito de esta organización sin fines de lucro. Grant trabaja arduamente para conseguir el apoyo y la atención necesarios para la Casa de la Hospitalidad.
“Me ascendieron a Coordinador de Extensión Comunitaria, que era más bien una combinación de ese trabajo [Coordinador de Alimentos Locales] más otras cosas de extensión comunitaria”, dijo Grant. “Así que organizo eventos, participó en ferias de pasantías, hago cosas con la escuela, asisto a charlas de clase y simplemente trabajo mucho trabajo con la comunidad, tratando de dar a conocer el nombre de Hosp House.”



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